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5 de mayo de 2011

Dieta para problemas de la Vesicula


La dieta ideal para los problemas de la vesícula

Hoy le presentamos esta guía alimentaria es muy útil para los que sufren o han sufrido de cálculos de vesícula.

Es básico mantenerla después de un “ataque”, luego del ayuno obligatorio y la dieta líquida inicial.

Leche y yogur: descremados.
Quesos: blancos, descremados, queso port salut, mozzarella bajas calorías, todos crudos (no gratinar).

Carnes: blancas sin piel ni grasa. El pescado conviene más si es de mar; y siempre al vapor o hervido. Hay que evitar el cordero, el cerdo, las visceras, los fiambres y los embutidos.
Huevo: sólo la clara.

Verduras: zapallo, calabaza, zanahoria, zapallitos pelados y sin semillas, y papa (todo al vapor, hervido y en puré). Se evitan el repollo, la coliflor, la cebolla, el ajo, la espinaca, la berenjena, la palta y los rabanitos.

Frutas: Duraznos, damascos, manzanas y peras, en compotas o asadas sin piel. Pueden consumirse también bananas bien maduras. Hay que evitar los cítricos, las frutillas, el melón, el ananá y la sandía.

Los dulces permitidos son los que corresponden a la fruta conveniente, siempre sin cascara (nunca, nunca coma dulce de leche). Puede usar miel en poca cantidad.

El pan: prefiera el blanco apenas tostado.
Galletitas: de agua con poca grasa, las vainillas, bizcochos Bay y tapas de merengue.
Cereales: arroz blanco, fideos finos, polenta, harinas blancas y féculas.
Aceites: en crudo y en poca cantidad. Nunca coma fritos ni mayonesa.

Para los enfermos de vesícula es necesario observar ciertas precauciones en la consistencia y la temperatura de la comida.

Habrá que evitar lo muy frío y lo muy caliente, y los alimentos deben servirse picados, en purés, salvo que sean muy tiernos.
Como infusión se recomienda el té.

Vesicula Causas y Efectos


Alteraciones de la vesícula biliar

La vesícula biliar es un órgano pequeño ubicado debajo del hígado que tiene forma de pera. Almacena la bilis, un líquido amarillo-verdoso producido por el hígado, hasta que el aparato digestivo la necesite. La bilis está compuesta de sales biliares, electrólitos, pigmentos biliares como la bilirrubina, colesterol y otras grasas (lípidos). La bilis es utilizada por el organismo para que el colesterol, las grasas y las vitaminas de los alimentos grasos sean más solubles y, de ese modo, puedan absorberse mejor. Las sales biliares estimulan al intestino grueso a secretar agua y otras sales, lo que ayuda a que el contenido intestinal avance con mayor facilidad hacia el exterior del cuerpo. La bilirrubina, un producto residual formado por restos de glóbulos rojos inservibles, es excretada por la bilis. Los productos de la descomposición de los fármacos y los desechos procesados por el hígado son también excretados en la bilis. Las sales biliares aumentan la solubilidad del colesterol, de las grasas y de las vitaminas liposolubles para facilitar su absorción en el intestino. La hemoglobina producida por la destrucción de los glóbulos rojos se convierte en bilirrubina, el principal pigmento de la bilis, y pasa a ésta como un producto de desecho. En la bilis también se secretan algunas proteínas que tienen un papel importante en la función digestiva.

La bilis fluye desde los finos conductos colectores dentro del hígado hacia los conductos hepáticos izquierdo y derecho, luego hacia el interior del conducto hepático común y finalmente al grueso conducto biliar común. Casi la mitad de la bilis secretada entre las comidas fluye directamente, a través del conducto biliar común, hacia el intestino delgado. La otra mitad es desviada desde el conducto hepático común a través del conducto cístico hacia el interior de la vesícula biliar, donde se almacenará. Ya en la vesícula biliar, hasta un 90 por ciento del agua de la bilis pasa a la sangre. Lo que queda es una solución concentrada de sales biliares, lípidos biliares y sodio.

Cuando la comida llega al intestino delgado, una serie de señales hormonales y nerviosas provocan la contracción de la vesícula biliar y la apertura de un esfínter (el esfínter de Oddi). La bilis fluye entonces desde la vesícula biliar directamente al intestino delgado para mezclarse allí con el contenido alimentario y desempeñar sus funciones digestivas.

Una gran proporción de las sales biliares almacenadas en la vesícula biliar se vierte en el intestino delgado y casi el 90 por ciento se resorbe a través de la pared de la sección inferior de éste; el hígado extrae entonces las sales biliares de la sangre y las secreta de nuevo dentro de la bilis. Las sales biliares del cuerpo experimentan este ciclo de10 a 12 veces al día. En cada ocasión, pequeñas cantidades de sales biliares llegan al intestino grueso, donde son descompuestas por las bacterias. Algunas de estas sales biliares son resorbidas en el intestino grueso y el resto es excretado en las deposiciones.

Cálculos biliares

Los cálculos biliares son depósitos de cristales que se forman en la vesícula biliar o en los conductos biliares (vías biliares). Cuando los cálculos biliares se alojan en la vesícula biliar, el proceso se denomina colelitiasis; cuando los cálculos biliares están en los conductos biliares, el proceso se llama coledocolitiasis.

Cálculos biliares

Los cálculos biliares son más frecuentes en las mujeres y en ciertos grupos de población. Los factores de riesgo para la formación de cálculos biliares incluyen la vejez, la obesidad, la dieta occidental y una cierta predisposición genética. En algunos países, el 20 por ciento de la población de edad superior a 65 años padece cálculos biliares, aunque la mayoría no llega a experimentar síntomas. Cada año, más de un millón y medio de personas se someten a una extirpación quirúrgica de la vesícula biliar; una gran parte de los pacientes lo hacen debido a los problemas que les causan los cálculos biliares.

El componente principal de la mayoría de los cálculos biliares es el colesterol, aunque algunos están formados por sales de calcio. La bilis contiene grandes cantidades de colesterol que, por lo general, permanece en estado líquido. Sin embargo, cuando la bilis se sobresatura de colesterol, éste puede volverse insoluble y precipitar fuera de la bilis.

La mayoría de los cálculos biliares se forman en la vesícula biliar, y la mayor parte de aquellos que se detectan en los conductos biliares han llegado hasta allí desde la vesícula biliar. Los cálculos suelen formarse en un conducto biliar cuando la bilis retrocede debido a la disminución anormal del calibre de un conducto o después de la extirpación de la vesícula biliar.

Los cálculos en los conductos biliares pueden ocasionar una infección grave, incluso mortal, de dichos conductos (colangitis), del páncreas (pancreatitis) o del hígado. Cuando el sistema de conductos biliares está obstruido, las bacterias pueden multiplicarse y desencadenar rápidamente una infección en los mismos. Las bacterias pueden entonces propagarse a la sangre y causar infecciones en otras partes del organismo.

Síntomas

Por lo general, los cálculos biliares no causan ningún síntoma durante un largo período de tiempo; a veces no aparecen jamás, particularmente si se alojan dentro de la vesícula biliar. En raras ocasiones, sin embargo, cálculos biliares de tamaño importante pueden gradualmente lesionar la pared de la vesícula biliar y pueden penetrar en el intestino delgado o grueso, donde causan una oclusión intestinal denominada oclusión ileobiliar. Es más frecuente que los cálculos biliares pasen desde la vesícula hacia los conductos biliares y, a través de los mismos, lleguen al intestino delgado sin ningún problema; también pueden permanecer en los conductos sin obstruir el flujo de bilis ni causar síntomas.

Cuando los cálculos biliares obstruyen parcial o transitoriamente un conducto biliar, se experimenta dolor. Éste tiende a aumentar y disminuir de intensidad (dolor cólico). Por lo general, este dolor aumenta lentamente hasta llegar al ápice y luego decae gradualmente. El dolor puede ser agudo e intermitente, de varias horas de duración, y su ubicación varía. Habitualmente, el dolor se localiza en la parte superior derecha del abdomen, que también puede resultar doloroso al tacto. El dolor puede notarse también en el omóplato. Con frecuencia la persona tiene náuseas y vómitos; si la infección se desarrolla con oclusión del conducto, aparecen fiebre, escalofríos e ictericia. En general, la oclusión es transitoria y no se complica con infecciones. El dolor causado por una oclusión del conducto puede no distinguirse del dolor causado por una obstrucción de la vesícula biliar.

Una obstrucción persistente que cierre el conducto cístico, causará la inflamación de la vesícula biliar (una enfermedad denominada colecistitis aguda). Los cálculos biliares que obstruyen el conducto pancreático causan la inflamación del páncreas (pancreatitis) y también dolor, ictericia y posibles infecciones. A veces, el dolor intermitente se presenta aun después de que la vesícula biliar haya sido extirpada; tal dolor suele ser causado por cálculos biliares en el conducto biliar común.

Los síntomas de indigestión e intolerancia a las comidas grasas a menudo son erróneamente atribuidos a los cálculos biliares. Una persona que experimenta eructos, dilatación del abdomen, una sensación de saciedad y náuseas, es más probable que padezca una úlcera péptica o indigestión, que cálculos biliares. El dolor en la parte superior derecha del abdomen que se presenta después de haber ingerido comidas grasas puede ser causado por cálculos biliares. Pero la indigestión después de las comidas es frecuente y rara vez se debe a la presencia de cálculos biliares.

Diagnóstico

Una ecografía es el mejor método para diagnosticar cálculos en la vesícula biliar. Una colecistografía también es eficaz. En la colecistografía, una radiografía muestra el paso de una sustancia radiopaca de contraste, desde que es deglutida hasta que es absorbida en el intestino, secretada en la bilis y almacenada en la vesícula biliar. Si la vesícula biliar no funciona, el material de contraste no aparecerá en ella, pero si funciona correctamente, el material de contraste revela su contorno en las radiografías. Mediante el uso conjunto de la ecografía y de la colecistografía, el médico puede identificar los cálculos biliares en la vesícula, en el 98 por ciento de los casos. Sin embargo, algunas veces, las pruebas pueden dar resultados positivos falsos en personas que no tienen cálculos biliares.

Cuando una persona padece dolor abdominal, ictericia, escalofríos y fiebre, los cálculos biliares en el conducto biliar son la causa más probable. Los resultados de los análisis de sangre generalmente muestran una alteración de la función hepática, que sugiere una obstrucción del conducto biliar. Varias pruebas pueden aportar información adicional para establecer un diagnóstico seguro. Estas pruebas incluyen ecografías, tomografías computadorizadas (TC) y varias técnicas de rayos X usando sustancias de contraste radiopacas destinadas a visualizar los conductos biliares. La ecografía y la TC pueden mostrar si el conducto biliar está dilatado, pero a veces los conductos pueden estar obstruidos aunque no se vean dilatados. Las técnicas de rayos X ayudan a detectar una obstrucción y, si es así, a determinar si la causa se debe a un cálculo biliar o no.

De acuerdo con la situación se elegirá la técnica de rayos X más apropiada para el diagnóstico. Incluso aunque el diagnóstico sea bastante probable, muchos médicos utilizan una de estas técnicas antes de decidirse a efectuar una intervención quirúrgica. Si el diagnóstico no es seguro, primero debe realizarse una ecografía.

Tratamiento

La mayoría de los pacientes que tiene cálculos biliares silenciosos en la vesícula (es decir, sin síntomas) no requiere tratamiento. Los afectados de dolores intermitentes pueden tratar de evitar o reducir el consumo de comidas grasas. De este modo, se puede ayudar a prevenir o reducir el número de episodios dolorosos.

Cálculos en la vesícula biliar

Si los cálculos en la vesícula biliar causan ataques repetidos de dolor, a pesar de los cambios en la dieta, el médico suele aconsejar la extirpación de la vesícula (colecistectomía). La extirpación de la vesícula biliar no causa insuficiencia nutricional y no se requieren restricciones dietéticas después de una intervención quirúrgica. Entre 1 y 5 de cada 1000 pacientes que se someten a esta intervención, mueren. Durante la colecistectomía, el médico suele investigar la posibilidad de que haya cálculos en los conductos biliares.

La colecistectomía laparoscópica fue introducida en el año 1990 y en muy pocos años revolucionó la práctica quirúrgica. Un 90 por ciento de las colecistectomías se realiza ahora mediante laparoscopía. En la colecistectomía laparoscópica, la vesícula biliar es extirpada con la ayuda de unos tubos que se introducen a través de pequeñas incisiones en la pared abdominal. El procedimiento completo se lleva a cabo con la ayuda de una cámara (laparoscopio), que también se introduce en el abdomen a través de las incisiones. La colecistectomía laparoscópica tiene menores molestias postoperatorias, menor tiempo de estancia hospitalaria y requiere un período reducido de interrupción del trabajo por enfermedad.

Otros métodos de eliminación de los cálculos biliares introducidos durante la última década incluyen su disolución con éter de metilterbutilo y su fragmentación con ondas sonoras de shock (litotripsia). Un tratamiento más antiguo implicaba la disolución de los cálculos biliares con una terapia crónica de ácido biliar (quenodiol y ácido ursodesoxicólico).

2 de mayo de 2011

Dorobanti Tower. Bucarest, Rumanía.

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Bucarest, la ciudad capital de Rumanía, podría contar para el año 2013 con el edificio más alto de la misma. Diseñado por la prestigiosa arquitecta Zaha Hadid, el edificio tendría una altura de 200 metros y alrededor de 55 pisos.

Dorobanti Tower ha sido propuesta para unirse a la arquitectura ecléctica del centro histórico, con gran influencia de la arquitectura comunista de las décadas pasadas y de la arquitectura moderna contemporánea de Bucarest. De construirse, superaria en casi 80 metros al edificio más alto de la ciudad de la actualidad.

La torre contaría con un hotel de 5 estrellas (34,000 metros cuadrados) , apartamentos (35,000 metros cuadrados) y alrededor de 5,000 metros adicionales destinados a un centro comercial.

La estructura de malla elíptica ha sido diseñada para crear una presencia icónica en el corazón de la ciudad.

29 de abril de 2011

Descontinúan Nissan Aprio en México desde agosto

Nissan Mexicana informó a Alvolante.info que su modelo Aprio sale del mercado desde agosto pasado y sólo se están vendiendo los existentes en inventario en la red de distribuidores, pero prácticamente se ha dejado de importar de Brasil, informó la fuente. El motivo, dicen, es que su demanda venía a la baja y ya se volvió incosteable su comercialización en territorio nacional.


Nissan Aprio para afuera.

Basados en una denuncia que hizo un forista de Alvolante.info, este medio se dio a la tarea de buscar a la gente de Nissan Mexicana para que confirmaran la información: La salida del mercado mexicano de su modelo Aprio que inició en 2007 su comercialización en México.

El Nissan Aprio no es otra cosa que el modelo Renault Logan que se comercializa en Brasil y el resto de Sudamérica. Llegó a México para reforzar la venta de autos populares como el Tsuru pero la facturación nunca fue lo sorprendente que se esperaba.

En la prueba de manejo a la que acudió Alvolante.info en aquel entonces, año 2007, los comentarios de la prensa especializada no fueron nada alagüeños para el futuro de la marca: Un auto de un diseño algo raro, un frente atrasado parecido al Sentra de los años 90, y con interiores y partes de baja calidad. A uno de los reporteros se le cayó en la cabeza la mica de la luz de cortesía en el techo.

Se vendían 3,000 a 5,000 unidades anuales y ese número se fue a la baja porque la gente prefirió mucho más al Tiida de la misma empresa Nissan que ese auto brasileño.

Para muchos consumidores, el Aprio reveló una vez más el desprestigio que en ese entonces tenía la marca Renault, que el público ya había vivido con el Nissan Platina, también ya descontinuado, y que redundó en dejarlo de comprar.

El Aprio fue adquirido por algunos taxistas, mujeres y público que quiso un vehículo económico. Pero la gran mayoría no lo eligieron como el sustituto del Platina y, en su momento, del Tsuru.

Desde agosto Nissan Mexicana lo dejó de importar de Brasil y sólo quedan en existencia algunas unidades en la red Nissan. Es por demás decir que su proceso de devaluación de precio será acelerado por el poco éxito que significó dentro del mercado mexicano.

26 de abril de 2011

Efectos en el cuerpo humano por dejar de comer


El dejar de comer de forma prolongada produce alteraciones que son desfavorables para el organismo y deteriora la salud. Ese cuerpo que no ha recibido alimentos durante horas, cuando come, está más ávido de aprovechar al máximo esa ingesta de alimentos. En efecto, si bien un día de ayuno no hace mal a nadie, no existe ninguna comprobación científica de que el ayuno prolongado sea beneficioso, y de hecho puede llegar a ser perjudicial para la salud, así como muy negativo para bajar de peso.


Esto último es así por qué cuando una persona ayuna, fuerza al cuerpo a almacenar energía que no se utiliza, y una vez que termina el ayuno, el cuerpo acumula además una mayor cantidad de calorías en forma de grasa.


Asimismo, también es infundada la idea de que los cuerpos están “sucios” y desintoxicarnos, pues el organismo humano es una maquina muy eficiente para regular y eliminar los alimentos que ingiere, por lo tanto. Cuando la dieta es deficiente los órganos no funcionan adecuadamente, es por ello que necesitamos una dieta equilibrada y balanceada que varia según las necesidades de cada individuo.


Incluso, en algunos casos este hábito del ayuno puede ocasionar enfermedades como la bulimia y la anorexia, pues en todos estos casos existe el riesgo de causar el desequilibrio corporal.
Por eso, es muy bueno que cada vez más gente se esté preocupando por su dieta y salud, rechace los malos hábitos alimentarios, esto se logrará con la actividad física constante y una alimentación balanceada:

Consumir verduras frescas y cocidas 2 veces al día.

Bebiendo 10 vasos de agua al día.

22 de abril de 2011

Los Riñones y su Funcionamiento


Los dos riñones son órganos vitales que realizan muchas funciones de limpieza y equilibrio químico de la sangre. El conocimiento de la forma en que funcionan los riñones puede ayudarle a mantenerlos sanos.

¿Qué hacen los riñones?

Los riñones son órganos en forma de fríjol y cada uno tiene el tamaño aproximado de una mano cerrada. Están localizados en la parte media de la espalda, inmediatamente debajo de la caja torácica (la estructura formada por las costillas). Los riñones son una compleja maquinaria de purificación. A diario, purifican unos 200 litros de sangre para filtrar unos 2 litros de desechos y exceso de agua. Los desechos y el exceso de agua se convierten en orina, que fluye a la vejiga a través de tubos llamados uréteres. La vejiga almacena la orina hasta el momento de orinar.

Los desechos de la sangre se forman a partir de la descomposición normal de los tejidos activos y de los alimentos consumidos. El cuerpo usa la comida como fuente de energía y para reparación propia. Después de que el cuerpo toma lo que necesita de los alimentos, envía los desechos a la sangre. Si los riñones no retiraran esos desechos, se acumularían en la sangre y serían perjudiciales para el cuerpo.

La filtración ocurre en pequeñas unidades colocadas dentro de los riñones llamadas nefronas. Cada riñón tiene alrededor de un millón de nefronas. En la nefrona, un glomérulo—que es un pequeño vaso sanguíneo o capilar—se entrelaza con un pequeño tubo colector de orina llamado túbulo. Se produce un complicado intercambio de sustancias químicas a medida que los desechos y el agua salen de la sangre y entran al sistema urinario.

Al principio, los túbulos reciben una mezcla de desechos y sustancias químicas que el cuerpo todavía puede usar. Los riñones miden las sustancias químicas, tales como el sodio, el fósforo y el potasio, y las envían de regreso a la sangre que las devuelve al cuerpo. De esa manera, los riñones regulan la concentración de esas sustancias en el cuerpo. Se necesita un equilibrio correcto para mantener la vida, pero las concentraciones excesivas pueden ser perjudiciales.

Además de retirar los desechos, los riñones liberan tres hormonas importantes:

  • Eritropoyetina, que estimula la producción de glóbulos rojos por la médula ósea

  • Renina, que regula la tensión arterial

  • La forma activa de la vitamina D, que ayuda a mantener el calcio para los huesos y para el equilibrio químico normal en el cuerpo

¿Qué es la "función renal"?

Su equipo de atención de salud puede llamar función renal al trabajo de los riñones. Si ambos riñones están sanos, una persona tiene 100 por ciento de su función renal. Esa función renal es más de la necesaria. Algunas personas nacen solo con un riñón y pueden tener una vida normal y sana. Muchas personas donan un riñón para trasplante a un pariente o a un amigo. Una pequeña reducción de la función renal no causa ningún problema. De hecho, una persona puede mantenerse sana, con 50 por ciento de la función renal si ésta permanece estable.

Sin embargo, muchas personas con 50 por ciento de su función renal tienen una enfermedad de los riñones que empeora con el tiempo. Habrá algunos problemas de salud graves con menos de 20 por ciento de la función renal. Si la función renal se reduce a menos de 10 a 15 por ciento, la persona no puede vivir sin alguna forma de tratamiento de reemplazo de la función renal, ya sea diálisis o trasplante.

¿Por qué fallan los riñones?

Casi todas las enfermedades de los riñones atacan las nefronas y les hacen perder su capacidad de filtración. La lesión a las nefronas puede suceder rápidamente, a menudo como resultado de lesión o intoxicación. Pero casi todas las enfermedades de los riñones destruyen las nefronas lenta y silenciosamente. Quizá pasen muchos años o aun decenios antes de que se manifieste el daño.

Las dos causas de enfermedad de los riñones más comunes son la diabetes y la tensión arterial alta (hipertensión). Si su familia tiene antecedentes de problemas de los riñones, usted puede correr el riesgo de tener enfermedad renal.

Otras causas de enfermedad de los riñones

Las sustancias venenosas y los traumatismos, por ejemplo, un golpe directo y fuerte en los riñones, pueden causar enfermedad renal.

Algunos medicamentos de venta libre (sin receta médica) pueden ser venenosos para los riñones si se toman en forma regular por un tiempo prolongado. Se ha descubierto que los productos en que se combinan la aspirina, el paracetamol (acetaminofeno) y otros medicamentos, como ibuprofeno, son los más peligrosos para los riñones. Si usted toma regularmente medicamentos para aliviar el dolor (analgésicos), consulte al médico para asegurarse de no exponer los riñones a riesgo.

¿Cómo fallan los riñones?

Todavía no se entienden bien muchos de los factores que influyen en la velocidad con que se produce la insuficiencia renal. Los investigadores todavía se encuentran estudiando el efecto de la proteína en la alimentación y las concentraciones de colesterol en la sangre para la función renal.

Insuficiencia renal aguda

Algunos problemas de los riñones ocurren rápidamente, como un accidente que causa lesiones renales. La pérdida de mucha sangre puede causar insuficiencia renal repentina. Algunos medicamentos o sustancias venenosas pueden hacer que los riñones dejen de funcionar. Esta baja repentina de la función renal se llama insuficiencia renal aguda.

La insuficiencia renal aguda puede llevar a la pérdida permanente de la función renal. Pero si los riñones no sufren un daño grave, esa insuficiencia puede contrarrestarse.

Enfermedad crónica de los riñones

Sin embargo, casi todos los problemas de los riñones ocurren lentamente. Una persona puede tener una enfermedad "silenciosa" de los riñones por muchos años. La pérdida gradual de la función renal se llama insuficiencia renal crónica o enfermedad renal crónica.

Enfermedad renal terminal

El estado en el cual hay insuficiencia renal total o casi total y permanente se llama enfermedad renal terminal. Las personas con esta clase de enfermedad deben someterse a diálisis o a trasplante para conservar la vida.

¿Cuáles son los signos de enfermedad de los riñones?

Es posible que en las primeras etapas de la enfermedad de los riñones las personas no se sientan enfermas. Los primeros signos de enfermedad pueden ser generales: dolores de cabeza frecuentes o cansancio o picazón por todo el cuerpo.

Si la enfermedad de los riñones empeora, tal vez la persona necesite orinar con más o menos frecuencia que antes. Quizá pierda el apetito, sienta nauseas o tenga vómito. Las manos o los pies se hinchan o se duermen. Es posible que se sienta soñoliento o tenga problemas de concentración. La piel puede oscurecerse. La persona puede sufrir calambres musculares.

¿Cómo detectará el médico la enfermedad de los riñones?

En primer lugar, probablemente el médico enviará muestras de orina y sangre al laboratorio para análisis de las sustancias que no deben contener. Si la concentración de creatinina o de urea en la sangre es excesiva y si la orina contiene proteína, es posible que los riñones no funcionen en la debida forma.

Régimen de alimentación

Las personas con reducción de la función renal deben saber que algunos elementos de un régimen de alimentación normal pueden acelerar la insuficiencia renal.

Proteína. La proteína es importante para el cuerpo. Le ayuda a reparar los músculos y a luchar contra la enfermedad. La proteína proviene sobre todo de la carne. Como se indicó en una sección anterior, los riñones sanos retiran los desechos de la sangre, pero dejan la proteína. Los riñones afectados pueden dejar de separar la proteína de los desechos.

Algunos médicos recomiendan a los pacientes que sufren de los riñones que limiten la cantidad de proteína que consumen para que los riñones tengan menos trabajo. Pero no se puede evitar por completo el consumo de proteína. Quizá necesite hablar con un especialista en nutrición para encontrar el plan de alimentación correcto para usted.

Colesterol. Otro problema que puede guardar relación con la insuficiencia renal es una cantidad excesiva de colesterol en la sangre. Las altas concentraciones de colesterol pueden ser el resultado de una alimentación con alto contenido de grasa.

Se puede acumular colesterol en la pared interior de los vasos sanguíneos. La acumulación dificulta la actividad del corazón para bombear la sangre a través de los vasos y puede causar un ataque cardíaco o un derrame cerebral.

Sodio. El sodio es una sustancia química encontrada en la sal y otros alimentos. El sodio en la alimentación puede elevar la tensión arterial, por lo que conviene limitar el consumo de alimentos con altas concentraciones de sodio. Entre esos alimentos están los enlatados o elaborados, por ejemplo, las comidas congeladas y los perros calientes.

Potasio. El potasio es un mineral que se encuentra en forma natural en muchas frutas y verduras, como la papa, el banano, las frutas secas, los frijoles y alverjas (chícharos) secos, y las nueces. Los riñones sanos miden el potasio en la sangre y retiran el exceso. Los riñones enfermos pueden dejar de retirar el exceso de potasio y, con una función renal muy deficiente, las altas concentraciones de potasio pueden afectar el ritmo del corazón.